Miguel Ríos, los viejos rockeros nunca mueren

“Sin el rock es imposible entender nuestra historia y sin Miguel Ríos es imposible entender nuestro rock”
Yo puedo decir que he crecido con el rock de Miguel, cuando empezaba a despuntar, cuando empezaba a depurar mis gustos musicales y conocer mi camino, ya estaba ahí. Quizás aquel “Hijos del Rock & Roll” fué mi primer contácto con el rock español, desde luego y sin lugar a dudas, yo he crecido escuchando a Miguel y ahora a mis 35 años tengo el placer de poder asistir a mi primer concierto de él, mi primer contacto en vivo con un grande de nuestro rock, un grande que ha conseguido por meritos propios figurar en la historia musical de nuestro pais, un primer contacto con cierto sabor agridulce, ya que valga mi presentación como despedida, pues el granadino ha emprendido, a sus 65 años, un viaje pausado por una carretera que le llevará a la que se será su despedida de los escenarios. Después de más de 40 años de cantar, grabar discos, devorar carreteras y llenar de vida los escenarios, Miguel Ríos ha iniciado este mes de julio la gira de su despedida. Va a ser una gira larga, un itinerario que se abrazará durante dos años con el público de muchos pueblos y ciudades, hasta llegar a Granada, el lugar del que salió en los años sesenta, con su maleta de cartón y sus primeras ilusiones, dispuesto a comerse el mundo. Como quedan tantas citas por delante, todavía no es dolorosa la despedida. Más que un adiós, se trata de un síntoma de la honradez íntima con la que Miguel ha vivido. Niño, tú no vayas a hacerte viejo en el escenario, le dijo su madre un día. Y Miguel nos dice ahora que no piensa hacerse viejo en un escenario, que conoce su género, su mundo, su verdad, y tiene meditada su despedida.
Miguel Ríos nació el 7 de Junio de 1944 en Granada. El menor de siete hermanos pasó una infancia normal en el colegio de Salesianos y en las calles del barrio de La Cartuja, su segunda escuela. Pronto encontró trabajo en el departamento de discos de unos grandes almacenes, donde se acercó a una música que todavía disfruta: el rock.
Todo fue rápido. Se presenta en un programa de Radio Granada, graba una cinta de demostración como cantante y viaja a Madrid para realizar su primer disco.
Era 1962, tenía 17 años y le dieron 3.000 pesetas. Era Mike Ríos, “el rey del twist”. En el disco, un rock: “Pera madura”, del italiano Pino Donaggio. Comenzaba la historia del rock español. Una historia que continúa en los primeros meses de 1963, cuando debuta en las legendarias matinales del Price junto a los Relámpagos, Los Tonys, Los Extraños, Les Chats Noires…
Y durante la década de los 60 llegaron canciones en clave rock como “Popotitos” (1962), “La pecosita” y “Da-do-ron-ron” (1963) o “El rock de la cárcel” (1970), mezcladas con ritmos del momento (Twist, Madison, Locomotion), tendencias USA (Surf), canciones francesas (“El ritmo de la lluvia”).También italianas (“Oh mi señor”), bandas sonoras de películas (“Serenata bajo el sol”), acercamientos a los Beatles (“Yesterday”), versiones de clásicos (“Unchained melody”) y retorno a los orígenes (“Vuelvo a Granada”) antes del éxito internacional.
En 1979, Miguel Ríos se embarca en el disco “Los viejos rockeros nunca mueren”. Fue el comienzo de una serie de éxitos que continúo en 1980 con “Rocanroll bumerang” (disco de oro y “Santa Lucía” como canción tótem) y, sobre todo, el doble LP “Rock & Ríos” (1982), que vendió 400.000 ejemplares y situó al rock español a nivel internacional en todos los aspectos.
Parte de los textos son obtenidos de la web oficial de Miguel Ríos y ElPaís.com![]()
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Todas las imágenes:






























Domingo 13 Septiembre, 2009 a 7:27 am
Grande Miguel y grande el reportaje que te has montado. Un saludo
Domingo 13 Septiembre, 2009 a 2:18 pm
Un reportaje muy bueno, Alberto. Enhorabuena por hacer realidad ese sueño tuyo, ver al Grande en un escenario.
Miércoles 16 Septiembre, 2009 a 8:27 pm
A Tina le ha gustado mucho tu reportaje, a mi tambien. Dice Tina que te explicas como un libro abierto, con mucha sensibilidad, jeje…. Un abrazo.